in Self Development

¿Cómo mantenerse en el camino correcto?

Esta podría considerarse una pregunta muy ambigua, cuando hablo de camino correcto me refiero a la orientación correcta en tu vida, esa dirección que sabes es la correcta porque está cargada de significado positivo para ti y todas las personas que te rodean.

Definir qué es camino correcto y cómo encontrarlo en primera instancia es parte de otro post. Por el momento me voy a enfocar a poner en palabras la manera de mantenerte haciendo los hábitos que sabes que tienes que hacer y comportándote de la manera que sabes es la correcta.

En todo viaje, metafórico o real, siempre habrán periodos de diferente duración donde habrá desviaciones e incluso retrasos que te separen de tu destino final. En el ámbito de tu vida, esto puede ser una desviación por romper un hábito o tomar una mala decisión que si no tienes cuidado te puede llevar a una racha de malas decisiones que a su vez se vuelvan una mala temporada y te envuelven en una “espiral negativa”.

Al principio una decisión, de cualquier tipo, no parece muy grande. La tomas y los días van a pasar mientras no vas a notar diferencia alguna. Esto es porque “el interés compuesto” de esta decisión aún no se ha acumulado. Si pudieras poner en una gráfica el impacto de esta decisión, se vería más o menos así:

Con esto quiero decir que las decisiones que haces todos los días, por más pequeñas que sean, son de gran impacto para tu yo futuro y la única manera de ayudarte, de ayudar al Nacho del futuro, es decidiendo TODO el tiempo por hacer lo correcto.

Van a haber ocasiones en que no puedas ir al gimnasio, que no te aguantes y caigas ante la tentación de un postre, que hagas una tontería que sabes que no deberías hacer, etc. Y cuando pase esto tu única salvación va a ser el acumulado de las buenas decisiones que llevas tomando todos los días.

Mientras no dejes que este pequeño incidente se convierta en un gran periodo donde estés haciendo las cosas estúpidas que sabes que no debes hacer, entonces todo está bien.

¿Pero qué puedo hacer cuando caigo y rompo mis hábitos buenos?

Bueno, aquí algunas formas de superar esto:

Deja de culparte, ya pasó. Sigue adelante.

Está bien, caíste otra vez, como sea no puedes hacerte sentir menos por algún error temporal que tuviste. Aprende de eso y deja de lamentarte y sentirte mal. Trata tus errores y recaídas como un científico trataría un nuevo descubrimiento:

  1. ¿Qué paso?
  2. ¿Por qué paso?
  3. ¿Qué puedo hacer para que no vuelva a pasar?
  4. ¿Qué accionó esta recaída?
  5. ¿Hay maneras de evitar o destruir este detonante para que no ocurra de nuevo?
  6. ¿Qué me impide eliminar el detonante?

Si analizas la situación científicamente, encontrarás muchas respuestas, no veas la recaída como una desgracia, sino como una fuente de información CLARA Y ACCIONABLE de la cual puedes extraer puntos clave que te servirán para cambiar tu futuro un ajuste a la vez.

Ahora que analizaste todo lo que tenías que analizar y extrapolaste lo más importante…

Crea un plan de acción para empezar de nuevo y agrega lo encontrado

Bueno, ya tienes las respuestas ahí, ya sabes qué pasó y por qué pasó. Entonces ahora toca revisar tu plan e incluir lo que no tenías considerado, agrega todo lo que encontraste de tu recaída y modifica tu plan para proteger tu hábito nuevo y puedas estar listo para el siguiente detonante.

No lo uses de pretexto para recaer en otras áreas

Si, ya te comiste esos tacos y ahora te pasaste de las calorías en tu día, no te levantaste a la hora que tenías que levantarte para hacer ejercicio o te fumaste ese maldito cigarro que habías dicho que no tocarías jamás.

NO tomes una pequeña recaída en un área para romper otros hábitos que lleves, sigue con lo tuyo y no te des “unas vacaciones” que se pueden volver en años de fracaso y depresión.

La clave está en mantener la cabeza en alto, sacar el pecho, aceptar la derrota temporal y seguir caminando.

En conclusión, hay que mantener tu determinación y reforzarla todos los días, recordar por qué haces las cosas y para donde vas. Algún día tu yo futuro te lo agradecerá.